Si tienes más de 40 años...




El Magnesio es, de todos los minerales, el menos DISPENSABLE; ya que después de los 40 años el organismo comienza a absorber cada vez menos magnesio en su alimentación, produciendo vejez y enfermedades, sin embargo no podemos tomarlo en estado puro ya que nuestro organismo no lo toleraría, por ello la forma más apropiada es tomarlo en la forma cloruro de magnesio.
El magnesio es un metal  muy abundante en la naturaleza y juega un papel muy importante en nuestro organismo, ya que participa en cerca de 300 reacciones bioquímicas que tienen lugar en el cuerpo humano. El magnesio dietético es absorbido por el intestino delgado y el sobrante es expulsado por vía renal. De todo el magnesio presente en el cuerpo, tan sólo un 1% se encuentra en el torrente sanguíneo, mientras que más del 50% se acumula en la masa ósea y casi todo el resto en la musculatura.

EL MAGNESIO EN LA DIETÉTICA

El magnesio abunda en los vegetales de hoja verde (las espinacas, las que más). Algunos cereales (integrales; los descascarillados no contienen magnesio), ciertas legumbres y muchos frutos secos (especialmente las almendras) son fuentes importantes de magnesio. Otra fuente, que habitualmente se pasa por alto, es el agua de grifo, en la cual la cantidad de magnesio puede variar mucho de un lugar a otro. El consumo cada vez más frecuente de aguas de mineralización débil (de manantial) ha hecho que se redujera de forma significativa la aportación de magnesio por esta vía.




Dado que el magnesio es un elemento abundante en muchos alimentos  (incluyendo el agua), no debería ser una deficiencia demasiado común. Sin embargo, el consumo excesivo de harinas refinadas, la falta de ingestión de vegetales verdes y, en suma, una dieta desordenada pueden causar una carencia de magnesio. A estos malos hábitos alimentarios han de sumarse ciertas medicaciones (especialmente los diuréticos) y algunas enfermedades (las diarreas y los vómitos frecuentes, por ejemplo) que pueden provocar una mala o nula absorción del magnesio.
Es necesario tener en cuenta que los síntomas carenciales del magnesio son la falta de memoria y las dificultades en la retención., los que se agravan de no solucionar su deficiencia.
El magnesio también contribuye a la relajación muscular, por lo que su carencia se puede traducir en una sensación constante de fatiga. Otro signo bastante evidente es el parpadeo en el ojo y los calambres.
Este mineral está directamente relacionado con el buen estado de las paredes de nuestras arterias, de manera que su carencia también puede afectar al músculo cardiaco, provocando arritmias, taquicardias o pinchazos en el pecho.
La  falta de magnesio contrae las arterias y, por lo tanto, dificulta la circulación de la sangre que va a los pulmones y al corazón.
Tiene relación directa, junto con las proteínas, con la formación de colágeno. Si no se fabrica una cantidad suficiente de colágeno, lo que sucede cuando hay escasez de magnesio, aparecen dolencias como la artrosis o la osteoporosis. Esta última contribuye al deterioro del sistema óseo.
El magnesio produce el equilibrio mineral, reanima los órganos en sus funciones (catalizadoras) como los riñones para eliminar el ÁCIDO URICO. En la artrosis descalcifica hasta la fina membrana en las articulaciones y las esclerosis calcificada para evitar INFARTOS, purificando la SANGRE, vitaliza el CEREBRO, devuelve y conserva la juventud hasta edad avanzada.
La mejor forma tomar magnesio es incluyendo en nuestra dieta aquellos alimentos que lo contienen en gran cantidad.




Entre los alimentos de base que contienen cloro en forma de cloruro se encuentra el agua potable. Combinando agua con alimentos ricos en magnesio, el organismo creará reacciones químicas que permitirán a la vez beneficiarse del magnesio de la comida y del cloro procedente del agua potable.
Las verduras contienen igualmente cloruro, concrétamente las espinacas, la lechuga, el tomate, el apio y las aceitunas. También es importante tener en cuenta las algas marinas, que por lo general contienen los dos tipos de minerales: cloruro y magnesio, así como las verduras de hojas verdes.
El cloruro de magnesio favorece el equilibrio del fluido corporal, mejorando la función física.
Consumo ideal
La necesidad diaria de este mineral, se cubre consumiendo alguna de las siguientes comidas:
Una taza de chocolate con leche, y tres rebanadas de pan integral.
Una porción de carne acompañada de ensalada verde
Una taza de legumbres cocidas
Un plátano de tamaño grande.

OTRAS FORMA DE TOMAR MAGNESIO
Si eres de los que prefieren tomar un preparado en lugar de preocuparte por tu alimentación, también existe la posibilidad, ya que puedes comprar cloruro de magnesio en cualquier farmacia o parafarmacia.
Solo debes tomar un suplemento si te lo ha recetado tu médico o un profesional solvente de la salud.
Muchas gracias.

Os dejo dos enlaces a vídeos informativos sobre el cloruro de magnesio.
El primer enlace es de un vídeo de hace años, no dejes de entrar a los comentarios ya que hablan muchas personas de su experiencia...
... y este segundo enlace es de un vídeo actual sobre esta sustancia...
Muchas gracias...

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